los agobios

¿Eres capaz de priorizar o te «comes» los agobios?

¿Tienes algo en la cabeza qué no te deja dormir pero no tienes fuerzas para dejarlo, para decir NO, para apartarlo de tu vida…? ¿Has dicho alguna vez «no me da la vida para más» y te «comes» los agobios?

Me sucedió hace unos meses cuando comencé a trabajar fuera de casa más horas. Y aún teniendo claro que no quería llevar un ritmo de prisas y carreras, de cuadrar cuatro agendas, de hacer todo a lo loco pero con poca calidad en cada tiempo empleado… me vi como iba derechita a todo esto que siempre rechazaba.

¿Cuál era el agobio? Al trabajar más horas fuera de casa ya no tenía tiempo para la tienda online y para el blog. ¿Qué priorizar? ¿El sueño de trabajar en casa, seguir escribiendo y estar todas las tardes con mis hijos? ¿O salir de nuevo al mundo en un trabajo de carácter social que me apasionaba?

No sabía que elegir porque llevaba mucho caminado con el blog, muchas horas y horas invertidas… y dinero.  Así que tuve que elegir y corté por lo sano. Si. Dejé todo.

Acepté que las cosas habían cambiado, quizás una etapa ya se había cerrado y este blog me sirvió para salir a «otro tipo de mundo» mientras criaba a mis hijos pequeños. Dejé la revista online para la que escribía, cerré la tienda, deje de escribir y sobre todo… cerré las redes sociales. Las desinstalé del móvil y me desenganché un tiempo hasta que fui capaz de comprender que podía vivir sin ellas.

Y no te creas, para alguien que escribe un blog que todo depende de los seguidores, de las estadísticas de quien te lee, de si la gente te comenta o comparte… el enganche a mirar las redes cada día es increíble. Forma parte de la rutina diaria y casi no eres consciente. A mi me sucedió y al desconectarme me di cuenta de la cantidad de tiempo que invertía en esto.

Todo eso me ahogaba.

Fue una de las mejores decisiones que he tomado. Y sabía que volvería a instalar las redes en algún momento, pero me lo tomaría de otro modo.

He dejado de mirar tanto lo que hacen los demás, he dejado de seguir a los que no me aportan nada bueno ni nuevo, he dejado de compararme con aquellos blogs que sin tener un contenido propio y muy trabajado tenían mucho más éxito que yo, he dejado de obligarme a publicar a diario a responder a cada comentario inmediatamente, o de escribir en este blog tres post semales. Lo iré haciendo cuando lo sienta, cuando me apetezca y crea que tengo algo bueno que aportar.

No quiero saber nada de Analytics, solo quiero sentir que si lo que escribo ayuda a 3 ó 5 personas, pues bienvenido sea. Soy más feliz así.

La prioridad del trabajo online se ha acabado y ha vuelto el trabajo de calle. Creo que todo esto también ha llegado en el momento justo y que ahora que empieza Septiembre toca de nuevo volver a organizar la vida familiar para que todos encontremos nuestro hueco para tener tiempo y calidad. Las dos cosas.

¿Y tu, tienes alguna decisión que tomar que no te deje dormir? ¿Sientes que pierdes mucho tiempo en las Redes Sociales? ¿La vida online se come a la «vida real»?

Me encantará leerte y aprender también de tus experiencias 😉

 

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2 comentarios

  • madam

    hola saray, yo tengo tambien un blog y me siento un poco identificada aunque no estamos en el mismo nivel. yo tengo mi trabajo, abri el blog para desahogo personal, pero perdi el interes de escribir, un poco por la vida que llevamos sin tiempo para nada y el poco tiempo se lo prefiero dedicar a mi hija, y por otro lado, viendo mi entorno, perdi la ilusion por intentar cambiar un poco el mundo. por si quieres visitarme alguna vez, soy madamconleche.com , ahora mismo estoy en un paron.. hasta que vuelva a recobrar las ganas. un besito.

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    • Saray

      Hola! Claro que me pasaré a leerte. Te entiendo, creo que estos meses de atrás en primavera sobre todo me pasó eso de «perder las ganas» pero eso del «parón» viene muy bien, para replantearse lo que realmente queremos. Yo empecé como deshago y quise «convertirlo en mi trabajo» pero no pudo ser. O mejor dicho, decidí no continuar y volver al trabajo fuera de casa. Son etapas. Yo aún tengo la esperanza de encender «pequeños cambios» o ayudas en esos que me leen, compartir lo que a mi me ayuda y aprender de quien me cuentas sus cosas, como has hecho tu. Muchas gracias, de verdad!!!

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